Café de proceso natural: Un método tradicional y exquisito
El café de proceso natural, también conocido como proceso seco, es una de las formas más antiguas de procesar los granos de café. Este método resalta los sabores frutales y dulces en la bebida final, convirtiéndolo en una opción apreciada por los amantes del café especial.
¿En qué consiste el proceso natural?
A diferencia del proceso lavado, en el cual la pulpa del fruto se retira antes del secado, en el proceso natural los granos de café se dejan secar con toda la cereza. Después de la cosecha, las cerezas maduras se extienden en patios o camas africanas para secarse al sol durante varias semanas. Durante este tiempo, los azúcares y aceites naturales de la fruta se absorben en el grano, aportando un perfil de sabor más complejo y afrutado.
Perfil de Sabor y Beneficios
El café de proceso natural es conocido por su cuerpo más pesado y notas dulces que pueden recordar a frutos rojos, cítricos o incluso vinos. Además, este método requiere menos agua que el proceso lavado, lo que lo hace más sostenible en regiones donde el recurso hídrico es limitado.
Retos y Consideraciones
Si bien el proceso natural puede producir cafés de sabores intensos y exóticos, también requiere un control cuidadoso para evitar fermentaciones no deseadas. Un secado inadecuado puede generar defectos en la taza, afectando la calidad final del café.
En resumen, el café de proceso natural es una excelente opción para quienes buscan una experiencia sensorial única y están dispuestos a explorar nuevos matices en su taza de café. Su combinación de dulzura, cuerpo y sostenibilidad lo convierte en una joya dentro del mundo del café de especialidad.

